DE 4 A 8 AÑOS
La entrada al colegio
Este es un problema difícil para los padres pues se expresa de distintas formas, pero no es imposible de superar. activa te da la solución:
»» Debes hacer un proceso previo en el jardín para que aprenda reglas y horarios. Esto será vital en el colegio grande.
»» Déjalo participar en la escogencia del colegio. Llévalo a conocer las instalaciones, los profesores y ten en cuenta lo que opine.
»» Habla claro con él sobre las posibilidades reales de entrar a cada colegio.
»» Para el examen previo, háblale sobre sus capacidades y crea confianza en él. Cuéntale lo que va a pasar en cada etapa de las pruebas y deja que sea él mismo.
»» Involucra a su padre en el proceso. Será vital que los dos estén en la entrevista y hagan la visita juntos. Él se sentirá respaldado, querido y atendido por sus padres, lo que le dará confianza y seguridad.
»» No seas sobreprotectora, incentívalo a crecer y a iniciar una nueva etapa de “niño grande”, como una aventura donde él va a desarrollar muchas cosas buenas para su vida. Si te ve segura, él lo estará también.
»» Cuando ya haya ingresado al colegio grande y estés comprando útiles, hazlo soñar con todas las cosas ricas que hará y cómo estos materiales le ayudarán a cumplirlo. Verte comprometida y “metida en el cuento” hará que la adaptación sea un juego de niños.
Agresividad o copia de comportamientos
La televisión, su interactuar con otros niños en el colegio, o simplemente el ejemplo de los mayores puede dar cabida a comportamientos agresivos que deben tomarse en cuenta en esta etapa, cuando se dan las bases para la vida.
»» Debes estar muy atenta a revisar si lo que ve en la televisión incentiva su agresividad.
»» Si notas algún comportamiento inadecuado, habla con él. Siéntate en un lugar cómodo y agradable o simplemente agáchate a su altura y explícale muy sencillamente lo que no es aceptable. Eso le dará la oportunidad de corregir errores.
»» Tienes que estar muy atenta a las señales y buscar su origen. Es posible que alguien que esté mucho tiempo con él lo pueda estar violentando y él repita automáticamente su comportamiento en un afán por liberar su frustración.
»» Déjale saber que en todo momento puede contar contigo y que tú serás quien lo cuide y defienda. Él sabrá que incluso si le amenazan, puede contar contigo.
»» Muéstrale frecuentemente en tu vida cotidiana, y no asociado con un hecho de agresividad suya, valiéndote incluso de algo que le guste como un programa de televisión, que hay otras formas calmadas e inteligentes de resolver los problemas sin recurrir a la violencia. Claro, tu ejemplo será lo que él capte, así que no puedes dar mensajes contradicto rios.
DE 9 A 12 AÑOS
Aunque ha sido catalogada como una edad preadolescente, donde los niños se enfrentan a incipientes cambios biológicos y la ansiedad que esto supone en ellos, son los padres los encargados de no estigmatizar esta etapa y vivirla con tranquilidad sabiendo que hay que adaptarse a su crecimiento.
Problemas de comunicación con los padres
»» Ya no eres el “dios”. Ahora empiezas a tener errores y es hora de aceptarlos frente a ellos. Si te equivocas, pide perdón con real arrepentimiento. Si lo haces lograrás dar no sólo ejemplo, sino fortalecer la relación para la adolescencia.
»» Debes ser amigo, involucrarte en sus sueños y deseos, pero guardando tu rol de padre o madre. Para ellos debe haber un orden de jerarquías. Esto les ayuda a generar orden en sus relaciones futuras.
»» Pon atención a sus cambios pero sin juzgarlos, ridi culizarlos o asombrarte demasiado por ellos. Tienes que ver su metamorfosis como algo natural de lo que pueden hablar juntos, en ocasiones normales y relajadas y no en el marco de una “reunión familiar”.
»» Crea normas claras en casa. Una forma fácil de hacerlo es permitir que ellos participen en su establecimiento y en las sanciones. Hacerlos copartícipes, los hace responsables de sus decisiones.
»» No ordenes algo que razonablemente no puedas exigir, no dejes de cumplir tus promesas y amenazas y, sobre todo, no le mientas. Ellos necesitan padres de carne y hueso, pero que tengan claro su rol.
Uso excesivo de internet o de la televisión
Este es un problema donde tu conocimiento de estas herramientas puede convertirlo en algo muy positivo para ambos.
»» Si ves que pasa mucho tiempo con los videojuegos o la internet, es hora de encender tus alertas. Debes revisar qué lo hace sentir inseguro y vulnerable.
»» Infórmate y aprende sobre computadores, Internet, video juegos y todo lo relacionado con el mundo multimedia. Esto te ayudará a saber sus alcances y cómo utilizar estas herramientas para su crecimiento y no para su aislamiento.
»» Habla con ellos tranquilamente sobre lo que encuentran en internet y resuelve sus dudas y curiosidades. Si no lo haces, otros lo harán por ti.
»» No dejes solos a tus hijos en el computador. Puedes optar por ubicarlo en un lugar común, como un estudio, donde puedas pasar frecuentemente sin que sienta que has invadido su espacio.
»» Establece reglas claras sobre el uso de internet y prioriza con ellos y en consenso lo que es importante.
»» Adviérteles sobre el peligro de facilitar información personal como su nombre, dirección, teléfono, fotos y contraseñas. Busca conversaciones casuales para hacerlo. Esto les ayuda a no estar prevenidos y a verlo natural y no impuesto.
»» Instala herramientas de filtrado y control en los computadores de casa, pero cuéntales el motivo por el que lo haces. Ellos entenderán si los tienes en cuenta.
»» Dales la libertad para que ellos compartan contigo cosas que les pasen en internet. Saca tiempo para interesarte y conversar con ellos sobre el tema. “Más tarde hablamos” puede ser la puerta cerrada para que te confíen sus miedos y descubrimientos.
DE 13 A 16 AÑOS
Es la etapa donde se consolidan claramente las manifestaciones de una personalidad definida, mayores niveles de independencia, aparecen los primeros amigos que desplazan a los padres como confidentes, modelos y referentes, las primeras sensaciones claras de atracción por el otro sexo y una serie de nuevos sentimientos y pensamientos que hay que acompañar y comprender. Aparecen algunos problemas de comunicación, pero no te desesperes, esto te puede ayudar:
»» Tienes que tener oídos grandes y boca pequeña. Escucharlos es el mayor reto, pero hay que buscar en medio de las ocupaciones espacios como una salida en familia, un juego de fútbol, o la preparación de algunos alimentos para hacerlo.
»» Hay que hablar de lo que nos molesta mutuamente en un momento donde no haya ira. Es preferible callar, suspender la conversación y buscar tiempos de reflexión, como una caminata por el parque o un tiempo a solas en el cuarto, antes de hablar. Muchas de las palabras que decimos a nuestros hijos pueden ser más perjudiciales que un gran castigo físico.
También puede pasar que tu hijo esté cayendo
en el uso de drogas y alcohol. activa te sugiere:
- No desesperes. No todos los que se inician en el consumo de las drogas se convierten en drogadependientes. Es necesario ser prudente.
- No lo culpes, no le eches en cara todo lo que se ha hecho por él, ni el sufrimiento de sus padres. No se puede sentir víctima por nada.
- No te conviertas en perseguidor, obsesionado por seguir sus pasos o revisar sus cosas. Evita criticar su comportamiento violento o desajustado. No lo acoses pretendiendo respuestas o soluciones inmediatas. No te desentiendas de él.
- No prestarle atención o restarle importancia es un mal camino. Busca tempranamente conocer a sus amigos. Una buena forma puede ser invertir en actividades como ir a jugar bolos o a un campeonato de fútbol con sus más cerca nos amigos para conocerlos, interactuar con ellos, y por qué no, con sus padres.
- Incentiva en ellos actividades físicas o artísticas. Si pueden desfogar toda su adrenalina en ello puede que jamás estén cerca de las drogas.